REIKI


De origen tibetano, con más de 3000 años de antigüedad, fue redescubierto y trasmitido desde Japón por Mikao Usui en el siglo XIX y actualmente conocido en todo el mundo.

Considera a la persona de forma global en los cuerpos: físico, emocional, mental y espiritual, se dirige a recuperar el estado natural de equilibrio que produce bienestar y felicidad.


En una sesión de Reiki, el profesional coloca sus manos sobre el cuerpo del receptor en puntos específicos (no ha de sacarse la ropa, ni existir contacto directo.

Compatible con cualquier otro tipo de técnica, trabaja a la vez potenciando sus efectos.

Puede aplicarse a niños, ancianos, animales, plantas…